El 26 de junio se realizó el IV Encuentro de la Red Interuniversitaria de Accesibilidad y Discapacidad (REDINAD) de la Unidad de Vinculación Académica (UVA) de Inclusión y Accesibilidad del Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP). El plenario, desarrollado en modalidad híbrida, tuvo como sede la Universidad Católica Argentina (UCA) y reunió a autoridades universitarias, docentes, especialistas y equipos técnicos de distintas instituciones del país. 

La jornada tuvo como propósito intercambiar experiencias y consolidar estrategias que promuevan una educación superior cada vez más inclusiva y accesible. Del mismo modo, se discutieron los desafíos actuales para la construcción de comunidades universitarias inclusivas, haciendo énfasis en la autonomía, la participación y los apoyos en la educación superior.  

Durante la apertura del evento, las autoridades destacaron que la inclusión debe entenderse como un compromiso institucional transversal y no como una acción aislada. En este sentido, se remarcó la importancia del trabajo articulado entre las universidades y los organismos públicos para avanzar hacia instituciones capaces de garantizar el acceso, la permanencia y el egreso de todos sus estudiantes.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue el cambio de paradigma en torno a la inclusión. Las exposiciones coincidieron en que el desafío no consiste en adaptar a los estudiantes a las instituciones, sino en transformar las propias instituciones para responder a la diversidad de trayectorias, contextos y necesidades de todos los miembros de la comunidad universitaria.

Las conferencias abordaron temas como el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), que busca crear planes de estudio flexibles, las estrategias pedagógicas accesibles y la importancia de desarrollar políticas institucionales que garanticen la igualdad de oportunidades. Asimismo, se destacó que la accesibilidad no solo beneficia a los particulares, sino al conjunto de la comunidad universitaria, y constituye una condición necesaria para mejorar la calidad educativa.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la exposición dedicada a la discapacidad visual en la educación superior, donde se combinaron reflexiones institucionales con un testimonio estudiantil. La experiencia permitió mostrar las barreras que aún persisten en el acceso al conocimiento de los alumnos con discapacidad, y al mismo tiempo, reforzó la necesidad de avanzar hacia políticas institucionales sostenidas y superar las respuestas basadas exclusivamente en iniciativas individuales.

Durante la tarde, los participantes desarrollaron instancias de trabajo colaborativo orientadas a identificar fortalezas, desafíos y oportunidades de mejora en materia de inclusión y accesibilidad. El intercambio permitió reconocer problemáticas comunes entre las instituciones y proyectar líneas de acción conjuntas para el período 2026-2027.

Como principales conclusiones del encuentro, se reafirmó que la inclusión constituye un eje estratégico para el desarrollo de las universidades, que el estudiante debe ocupar un lugar central en el diseño de las políticas académicas, que la accesibilidad requiere compromisos institucionales integrales y que el trabajo en red representa una herramienta indispensable para compartir experiencias, construir conocimiento y fortalecer las prácticas inclusivas.

Este espacio reafirma el compromiso del Consejo con la construcción de una educación superior más equitativa, accesible y centrada en las personas, promoviendo el intercambio de buenas prácticas entre sus universidades miembro y el fortalecimiento de redes de cooperación interuniversitaria.