La represión sistemática, el avasallamiento de la autonomía y el cercenamiento de derechos de la UCA y de otras 18 universidades conlleva consecuencias sociales nefastas que exceden a las propias instituciones y afectan de manera directa a la ciudadanía, en la persona de los estudiantes, docentes y no docentes que se ven vulnerados en su derecho constitucional a la educación, a la enseñanza y al trabajo.

Frente a esta lamentable realidad, el CRUP expresa su consternación y renueva su compromiso con el estado de derecho y con el irrestricto derecho de las personas, cualquiera sea su condición social, económico, política y cualesquiera sean sus creencias, a enseñar y aprender, como bases del respeto de la dignidad humana y el progreso social, preservando el avance del conocimiento y el ejercicio de la libertad a través de la formación integral de las personas y el desarrollo de las comunidades.





